Publicado en Inicio, Metodología

Principios para una pedagogía de la autonomía.

1. Partir de una teoría crítica de la enseñanza, dado que es la que más se ha preocupado por

la búsqueda de la emancipación del estudiante.

2. Tener en cuenta los motivos de autodeterminación y las necesidades básicas de la

conducta humana, ya que se ha observado que cuando se tiene en cuenta estos aspectos,

cuestiones como la satisfacción y la responsabilidad aumentan significativamente en la

realización de las tareas.

3. Ser consecuente con los principios constructivistas, puesto que es, esta perspectiva, la

que más relevancia otorga al papel activo (y no reproductivo) del alumnado de cara a un

mayor aprendizaje.

4. Tener un pensamiento acerca de la enseñanza que oscile entre la teoría interpretativa y

emancipativa, dado que son éstas las que se centran fundamentalmente en el alumnado, sus

necesidades y su capacidad para autorregular su aprendizaje.

5. Partir de un modelo didáctico horizontal, dado que sólo así se podrá ceder,

progresivamente, las responsabilidades del proceso de toma de decisiones en cuestiones de

enseñanza. Este modelo es el más cercano a la confianza en el alumnado.

6. Considerar una serie de principios pedagógicos, como: entender que el alumnado es el

verdadero protagonista del proceso educativo, partir de los intereses del discente, favorecer

la relación entre los educandos a través de métodos cooperativos, trabajar la creatividad y

considerar al profesorado como un mero mediador de aprendizajes.

7. Ceder progresivamente responsabilidades en la toma de decisiones del alumnado a través

de métodos como el autogobierno escolar, el aprendizaje cooperativo, la reflexión sobre sí

mismo y el trabajo por proyectos, dado que son los más proclives a la autonomía del

alumnado.

8. Llevar a cabo un modelo didáctico específico basado en ofrecer al

estudiante, progresivamente, la oportunidad de tomar decisiones respecto a cuestiones

operativas (motricidad y organización) y ambientales (material, espacio y tiempo).

9. Aumentar los tiempos de reflexión del alumnado antes, durante y después de la

realización de las tareas.

10. Encaminar la docencia hacia estrategias participativas y emancipativas, estilos de

enseñanza productivos y una técnica de enseñanza basada en tareas semidefinidas o no

definidas, donde el alumno participe del diseño, desarrollo y evaluación de las tareas

motrices.

Autor:

Dr. Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Maestro. Col. 12323.

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